En política, ideas o ideales
los extremos terminan siendo exactamente igual, su radicalización sin sentido,
sus planteamientos toscos, torpes, atropellados devienen en tropelías y abusos
contra quienes discrepan, disienten o adversan los argumentos que se esgrimen. Es
así como actúan unos y otros representantes dentro de lo intrincado del gran
caudal opositor que habita en el país; haga lo que se haga, diga lo que se
diga, se actúe como se actúe no
complacerá a todos por la heterogeneidad que existente y si pensamos en frío es
necesario que exista una corriente que aporte sus objeciones a las propuestas
que se realizan puesto que nos obliga a buscar un nuevo método para poder
incluirnos a todos y que sea representativo, pero es allí donde hemos fallado y
seguimos fallando, excesivos aduladores y furibundos críticos, unos exacerban
sentimientos impositivos en otros para terminar confluyendo en una estéril
guerra de dimes y diretes.
La unidad no puede ser
perfecta, la MUD no puede ser una entidad ungida por la celestialidad, sus
miembros no son mesías, es simplemente un conjunto de hombres y mujeres que se
unen en una única idea, resumida en UN CAMBIO POLÌTICO para el país, entorno a
esa idea vamos millones de venezolanos, pero los demonios tientan de igual
manera a quienes tienen mucha fe como los que no tienen fe. La crítica
atropellada, la crítica con cizaña, la crítica destructiva, la crítica sin
sentido de quienes no se complacen por la acciones que se toman NO SIRVEN para
cambiar en NADA, la excesiva confianza, la adulación, la ceguera, el
asentimiento a todo lo que se haga, NO SIRVE de nada. Tanto quienes hincan sus
colmillos en la yugular como quienes actúan como borregos ciegos hacen un
inmenso daño a nuestro único fin que vuelvo a resumir en UN CAMBIO POLÌTICO; dice
el dicho “Ni tan calvo ni con dos
pelucas”. La crítica es un instrumento
necesario, pero aquí se utiliza para torpedear sin clemencia, se usa como una
lección de “escarnio público”, se pretende aniquilar moralmente a quien no
acompañe mi idea. Esto no quiere decir que no se pueda hacer observaciones, se
pueda tener una opinión distinta, pero ¿en realidad esto sirve de algo? Cuando
actuamos como cavernícolas entre nosotros.
La unidad y la MUD no debe
estar libre de cuestionamientos, la unidad y la MUD debe reconocer sus fallas,
sus errores, todo lo que se haya dejado de hacer, es necesario un MEA CULPA,
disculparse por sus fallas en acción u omisión, hablar mucho más claro, ser
mucho más contundente, emprender una agenda irreversible, irrenunciable, irrevocable
que permita conquistar nuestro objetivo. Es DEBER de TODOS oírnos, aceptar que
existimos y entender que “una sola golondrina no hace verano”.
Críticos y adulantes
entiendan que son Uds. Quienes es su guerra fratricida están destruyendo un
instrumento de suma importancia política para los adversarios de este
pseudo-régimen. Razonen “no busquen a
Dios por las ramas”, los actores políticos de la unidad y la MUD entiendan que
el país en cada una de sus regiones posee una característica distinta, lo que
funciona en Táchira tal vez no sirva en Portuguesa, entendamos el papel
fundamental de cada una de las regiones, de cada estado, entendamos que el gran
golpe inicia y termina en Caracas, las regiones y los estados actuaran en la
medida que la Capital conquiste.
Venezuela
es esa parte de nuestra vida en que se te hincha el pecho de orgullo, te hace
palpitar el corazón de alegría, te hace brillar los ojos con cada amanecer
luminoso y cada anochecer brillante, te hace pensar en lo maravilloso que es
ser hijo de esta tierra…