domingo, 28 de septiembre de 2014

"28 de septiembre"

Nuevamente un día de septiembre se viste de importancia para los miembros de ACCIÓN DEMOCRÁTICA, fecha en donde conmemoramos a tres grandes hombres fundadores de nuestro partido, en el caso de dos de ellos su nacimiento quienes horrorosamente mueren a manos de un régimen militar infractor de las libertades y derechos civiles, en el caso del otro su desaparición física por aquello que es inevitable, la muerte.

Al explorar la génesis de la Venezuela republicana nos encontramos con dos hombres andinos uno del Táchira, otro de Mérida, verdaderos forjadores de emancipaciones y ejemplos de lucha; hombres cuyo objetivo era la concepción de una tierra de igualdades, de respeto, de entendimiento. Al hablar de Leonardo Ruiz Pineda y Alberto Carnevalli debemos entender que estos héroes de la resistencia más que entregar su vida por la causa, entregaron su vida por la nación, por las generaciones futuras, por la Venezuela que se les negó. Que esto nos sirva como clara forma de existencia, pensar en el mañana nos acerca un poco más a la transformación verdadera de nuestro pueblo.

Un libro “Venezuela política y petróleo” una visión “El Plan de Barranquilla” un circunstancia “Ni renuncio ni me renuncian” una esperanza “We will come back” un modelo “La Doctrina Betancourt” es Don Rómulo Betancourt un hombre avanzado para su época; se empeñó en concebir una república de hombres y mujeres que practicaran los principios de la solidaridad, igualdad y libertad sin temor alguno, y es que este hombre sencillo, claro y pensador innato logró que en nuestra tierra se estableciera un verídico sistema democrático, a todas luces un mortal que rechazaba tajantemente todo aquello que fuera contra sus principios e ideales, reconocido por propios y extraños como “El padre de la democracia”.


En esta época el paradigma de estos tres hombres nos sirve de reflejo, de cómo actuar, aportar, servir e idear métodos para la conquista del poder y a su vez colocarlo al servicio de los ciudadanos, no fue fácil para ellos en su tiempo, no lo es para nosotros ahora, pero demostraron que la constancia siempre da los frutos más dulces aunque estos tarden en madurar… defendamos, honremos y sigamos a nuestros mártires, pues la firma de la acta democrática de nuestra patria se rubricó con su sangre.

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