"28 de
septiembre"
Nuevamente un día de septiembre se viste de importancia
para los miembros de ACCIÓN DEMOCRÁTICA, fecha en donde conmemoramos a tres
grandes hombres fundadores de nuestro partido, en el caso de dos de ellos su
nacimiento quienes horrorosamente mueren a manos de un régimen militar infractor
de las libertades y derechos civiles, en el caso del otro su desaparición
física por aquello que es inevitable, la muerte.
Al explorar la génesis de la Venezuela republicana nos
encontramos con dos hombres andinos uno del Táchira, otro de Mérida, verdaderos
forjadores de emancipaciones y ejemplos de lucha; hombres cuyo objetivo era la
concepción de una tierra de igualdades, de respeto, de entendimiento. Al hablar
de Leonardo Ruiz Pineda y Alberto Carnevalli debemos entender que estos héroes de
la resistencia más que entregar su vida por la causa, entregaron su vida por la
nación, por las generaciones futuras, por la Venezuela que se les negó. Que esto
nos sirva como clara forma de existencia, pensar en el mañana nos acerca un
poco más a la transformación verdadera de nuestro pueblo.
Un libro “Venezuela política y petróleo” una visión “El Plan
de Barranquilla” un circunstancia “Ni renuncio ni me renuncian” una esperanza “We
will come back” un modelo “La Doctrina Betancourt” es Don Rómulo Betancourt un
hombre avanzado para su época; se empeñó en concebir una república de hombres y
mujeres que practicaran los principios de la solidaridad, igualdad y libertad
sin temor alguno, y es que este hombre sencillo, claro y pensador innato logró
que en nuestra tierra se estableciera un verídico sistema democrático, a todas
luces un mortal que rechazaba tajantemente todo aquello que fuera contra sus
principios e ideales, reconocido por propios y extraños como “El padre de la
democracia”.
En esta época el paradigma de estos tres hombres nos
sirve de reflejo, de cómo actuar, aportar, servir e idear métodos para la
conquista del poder y a su vez colocarlo al servicio de los ciudadanos, no fue
fácil para ellos en su tiempo, no lo es para nosotros ahora, pero demostraron
que la constancia siempre da los frutos más dulces aunque estos tarden en
madurar… defendamos, honremos y sigamos a nuestros mártires, pues la firma de
la acta democrática de nuestra patria se rubricó con su sangre.
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